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Para todos vosotros

abril 24, 2010

Para los que dejaron atrás la niñez y la ilusión

para los que siguen la corriente

para los que nos dicen lo que tenemos qué hacer

para los que sólo sueñan mientras duermen

para los que despreciaron la felicidad

para los que amar es un trámite

para los que no lloran

para los que la vida es sólo un mal que te acaba matando

para los que le pusieron precio a todo y

para los que se tragaron que todo lo tiene

para los que no se dan cuenta que el dios que adoran es el dinero

para los que se rinden a la hora de cambiar las cosas

para los que nunca se han parado a pensar qué es la Libertad

para los que creen en trapos, razas y fronteras

para los que aceptan la derrota

para los que nos inculcaron el miedo, la ambición y el egoísmo

para los amos del mundo

que os jodan cerdos.

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A.M.T.E.T.C.Q.C.R.M.N.S.V.E.S.G.

junio 5, 2009

Yo que siempre he podido presumir de virilidad y masculinidad. Yo que desde los nueve años ostento el título Pichabrava del Barrio. Yo que he acaparado el mayor número de miradas, piropos y pellizcos en el culo (de hombres y mujeres) por cuantas discotecas campeé, debo confesar que hoy tengo serias dudas. Sí queridísimo (y escaso) lector, creo que voy a cambiar de vida.  Y es que ¿quién se puede resistir a pasar el resto de los días en una boutique? Rodeada de amigas, cuñadas, vecinas, suegra. Vestidas de alta costura, esperando que el espejo certifique lo guapa que estoy, tomando café en taza de porcelana, pisando con garbo con esos taconazos que apenas me destrozan los pies, luciendo moldeado y celebrando lo que nos quiere el del súper. ¿Cómo resistirme a ser mujer?

Y si piensas que el cielo empieza a tan pocos metros del suelo ajústate las alas del consumismo y vuela conmigo. Te llevaré al Valhalla en la tierra, al paraíso de la hembra que superó aquello de hacerle la comida al marido y cuidar de los hijos. Sí, oh sí, goza conmigo, descuentos en todo lo que necesitas para ser feliz. ¡¡¡Sí!!! ¡¡¡El detergente también!!! ¡¡¡Oh sí!!! ¡¡¡Y el suavizante!!! ¡¡¡El suavizante!!! ¡¡¡Sí nena!!! Pero espera un poco, aún tengo más para darte, abre bien tus ojos y prepárate para recibir un regalo sólo al alcance de una Reina. ¡¡¡Un rack de lavadoras!!! ¡¡¡Oh sí!!! Decenas de lavadoras perfectamente alineadas unas encima de otras. ¡¡¡Llegó la verdadera liberación de la mujer!!! ¡¡¡Por fin podrás hacer la colada de blanco y de color en paralelo!!! Si no fuese mujer ya, se me pondría dura.

Tanta tabarra con eso de labrarse un futuro día a día y el paraíso estaba ahí al lado ¿por qué me lo ocultaron tanto tiempo?

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Incluye tenedorcito

noviembre 22, 2008

Este anuncio más que absurdo es bobotoooonto

¿Cómo es posible que al cartero se le caigan todas las cartas de las manos hacia delante?

¿En qué cabeza cabe que si has olvidado algo en casa dejes el coche cruzado en la calzada mientras subes al piso a recogerlo? ¿En una mononeuronal?

¿Por qué la protagonista lleva guantes en el coche, pero cuando sube al piso ya no?

¿Quién demonios tiene en casa un armario lleno de esas latas? El mueble bar debe de ser impresionante…

¿Por qué le resulta tan difícil elegir? ¿Tan malas están?

¿Qué pretende nuestra querida amiga saliendo al bacón y “gritando” en mitad de semejante estruendo “¡Qué ya voy!”? ¿Y por qué todos se le quedan mirando desde abajo? ¿Cómo sabían que estaba en ese piso? ¿Le han oído? Venga ya.

¿Por qué hay músicos tocando en la calle? ¿Por qué van vestidos de forma tan ridícula?

¿Cómo puede el cartero estar recogiendo todavía las cartas? ¿Se le han vuelto a caer? ¿Ocho veces?

¿Por qué se para la ciclista? ¿Hay algo que ver?

¿Cuál es el motivo que induce a nuestra protagonista a que se mire en el espejo con una lata en cada mano? ¿Para ver cual de las dos le combina mejor con el vestido? Naaaaaaaa.

¿Alguien me puede explicar cuanto ha tardado la protagonista en bajar desde que se asoma al balcón para que le haya dado tiempo a llegar a la policía, poner la multa, a que llegue la grúa, enganche el coche y a que se lo lleve?

¿Qué le recrimina el cartero?

¿Por qué los coches parados no siguen la marcha cuando arranca la grúa? ¿A qué esperan? ¿A linchar a la pobre muchacha?

¿Por qué después se va a un parque a zamparse la “ensalada”? ¿Ya es la hora de comer?

Si la grúa se lleva tu coche ¿estarías tan feliz?

¿Cómo es posible que cuando la chica está en el parque aparezca al fondo la grúa con el coche? ¿Hay un agujero de gusano entre la vivienda y el columpio o es recochineo del gruísta?

¿Qué hacen esos dos corriendo como si fuesen a Oz? ¿Serań el director y el guionista que aún siguen de viaje?

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El Ultrachasquido Celestial

noviembre 5, 2008

Esto no es un perfume, esto es la bomba. Tanto esfuerzo, tanto trabajo, tanto dinero invertido en I+D ha dado ya sus frutos. Al fin han inventado una frangancia que le permite a cualquier hombre conseguir todo lo que anhela. Si eres mujer… hummmm… se siente. Tan solo tienes que aplicar el producto como cualquier otro perfume (ya sabes, evita la zona de los ojos y el glande) y mientras se mantenga el olor, dispones del superpoder El Ultrachasquido Celestial.

Con él, chasqueas los dedos y ¡hala! ¡a conseguir todo lo que quieras! Por ejemplo: chasqueas los dedos y ganas al kiriki. O chasqueas los dedos y arrancas el coche. En el vídeo no se ve del todo bien, pero parece que al protagonista también le salen dos nuevos brazos. ¿Te imaginas un superpoder para añadir nuevos miembros a tu cuerpo? Imagina la alegría que le darías a tu pareja cuando viese que te has convertido en un ser bicipótico. ¿Que necesitas pasta? Pues chasqueas los dedos. ¿Que quieres un cinturón hortera o una copa? Un ultrachasquido y deseo concedido. Si eres un tío con gracia, además, puedes utilizar los combos. Por ejemplo, si bailas y chasqueas los dedos a la vez aparecen fuegos artificiales. ¡Es lo que siempre he querido! ¡Voy a ser el Rey de la disco! Y lo mejor para el final. Bajarás bragas con un chasquear de dedos. Yo tampoco me lo creo, pero el anuncio así lo muestra.

Obviamente, después de todo esto, serás un personaje famoso, te invitarán a Las Vegas y ganarás fortunas en la ruleta. Vivirás en la opulencia y, algo fantástico y que seguro has pensado ya, podrás acabar con las guerras y el hambre en el mundo. Qué feliz soy.

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Yo lo he probado y no da gustillo

octubre 22, 2008

F era la bala perdida de la familia. Gracias a su posición acomodada siempre había hecho lo que le había dado la gana. A diferencia de sus hermanos no se decantó por los estudios de economía o marketing para, en un futuro, arrimar el hombro en la empresa de papá. Quizás por no haber seguido los pasos del resto, sus padres habían depositado en él grandes esperanzas. Al estudiar publicidad medio contentó a su padre. Después, según él, desperdició dos años estudiando un máster en Londres. Así que con veinticinco añitos volvió a casa con un par de títulos de prestigio y algún que otro corto sin personalidad en el currículum vítae.

Después de unos meses estando en casa sin más qué hacer que salir con los amigos, mamá le dijo a papá: “Me preocupa F, ¿no puedes buscarle algo?”. Papá le estuvo dando vueltas al coco durante un par de días hasta que una gran bombilla se iluminó sobre su cabeza. Llamó a F y le dijo: “Hijo, tengo un regalo para ti. Vas a hacer tu primer anuncio. Sí, un anuncio para mí”. Y F parió, o abortó, como quieras verlo, éste.

Todo comienza con una chica de renombre tumbada en una hamaca en la playa. Si ya es raro encontrarse una de estas hamacas, mucho más raro es encontrársela en mitad del agua. Pero bueno, ahí está. Entonces la protagonista abre la boca y pronuncia “¿Sabes qué me hace sentir realmente sexy? La pasión y mis rizos”. Recórcholis, ¡¡¡qué suerte!!! Yo pensaba que eso sólo se lograba elevando la tasa de alcohol en sangre entre un 70 y un 90 por ciento del límite personal. Mañana me hago la permanente. Después se ve como se toca y tiene un orgasmo. Como lo estás leyendo, la tía se toca (el pelo, el pelo de la cabeza) y tiene un orgasmo. Sí, yo también estoy aprendiendo mucho con este anuncio. Seguidamente se intercala la imagen de una flor abierta con un chorro de crema blanca fluyendo. Te lo prometo. Es lo que sale en el anuncio. Mi sucia mente no tiene nada que ver esta vez.

Para rematar la obra de arte, pensó F, vamos a meter a un tiarrón que se quede embelesado con semejantes rizos. Bueno, el presupuesto se esfumó con el contrato de la actriz, así que tuvo que llamar a su primo que habia sido protagonista suplente en la obra del colegio cuando tenía ocho años. Y ojo a la jugada porque no tiene desperdicio. El muchacho interpreta a un socorrista que está subido a una torre de vigilancia. Con unos prismáticos divisa a la hembra y pone cara de “¡Dios! ¡Cómo me ponen esos rizacos!”. Entonces se baja de la torre y, coincidiendo con la llegada a su posición de la bomba rizosexual, iza una bandera. Que cada uno lo interprete como quiera. La chica le guiña un ojo y él se pregunta “¿Ha sido a mí? ¿Ha sido a mí?”. Pues claro idiota, si no hay nadie más en la playa.

Mi conclusión, después de ver como se lo pasa con el champú, es que la protagonista no necesita a ningún hombre.

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Sudad malditos, sudad

octubre 12, 2008

Los dobles, esos desconocidos actores que interpretan las escenas de riesgo, viven en la Ciudad de los Dobles y tienen grandes problemas. El primero es que sufren de una extraña enfermedad psicológica mezcla de obsesión compulsiva, adicción al trabajo y amnesia selectiva (concretamente se les olvida qué son las puertas y cómo utilizarlas). Así que desde que se levantan hasta que se acuestan están todo el tiempo dándose golpes, tirándose por los balcones, conduciendo los coches sobre dos ruedas, viajando sobre la cubierta de los autobuses, bueno, lo típico, que no lo idóneo. También ocurren cosas que para nuestros ojos serían alarmantes, como que algunos coches circulan boca abajo o que los periódicos arden por combustión espontánea.

A pesar de todo, la gente que vive allí ya está muy acostumbrada a todo esto. Imagina. Un policía va en su coche patrulla y quiere un café. ¿Qué hace? Pues acelera, se dirige de frente hacia una cafetería y cuando está a pique de estrellarse hace derrapar el coche dejándolo justo a la altura de la ventana por la que la camarera, sin un ápice de pavor o sorpresa y con una gran sonrisa en su boca, le sirve lo de siempre. Otro ejemplo: Un mensajero en moto entra a un edificio atravesando una gran cristalera. Derrapa su moto junto a la recepción (en la Ciudad de los Dobles si no sabes derrapar eres un mierda) y le entrega un paquete al conserje que, lejos de asustarse y con un rictus impasible, le recrimina la utilización del casco (!?).

También hay quien se aprovecha un poco de las circunstancias. En este caso los taxistas, que ni se paran para recoger a los clientes. Sabiendo que los dobles llevan el riesgo en la sangre, simplemente, al ver que alguien les reclama desde la acera, reducen un poco la velocidad y esperan a que el osado pasajero brinque a lo alto del utilitario y se agarre como pueda. No quiero ni pensar en los líos que se montarán cuando tengan que llevar un par de maletas o a la hora de pagar.

Independientemente de los inconvenientes, los dobles han conseguido crear una sociedad rica y próspera (cosa que no logro comprender teniendo en cuenta la cantidad de cristales que rompen cada día y el enorme índice de bajas laborales que deben de tener). Les va tan bien que algunos de ellos van a la oficina en helicóptero. Y pensarás, pero si ya cualquier banquero arruinado va a “trabajar” en helicóptero… Es verdad, pero es que los dobles lo hacen colgados de los patines de aterrizaje, de tal forma que una vez que llegan a su edificio sólo tienen que soltarse y dejarse caer por un tragaluz lo suficientemente grande. Es un incentivo que ponen las empresas para llegar pronto al trabajo. El que llega primero podrá amortiguar la caída con los cristales, los siguientes se joden. Eso sí, todos tienen derecho a café gratis. Es curioso que las dos únicas mujeres que participan activamente en esta historia aparecen sirviendo la excitante bebida.

¿Y por qué os cuento todo esto? Pues porque los dobles tienen un problema más y es que sudan a chorrazo. Entonces un publicista avispadísimo pensó “Fabriquemos un desodorante para dobles y cuando funcione lo exportaremos al resto del mundo. Viva yo.”. ¿Absurdo? Ya.

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El despertachock

octubre 1, 2008

Todos sabemos con que sueñan (o deberían soñar) los niños españoles. Con ser rubios, jugar maravillosamente bien al fútbol y tener como novia a la chica más popular del colegio. Ésa que no se pierde ninguno de sus partidos y que le espera en la banda para besarle cada vez que mete un gol. La verdad es que el “creativo”, además de ser hombre, no se ha esforzado demasiado. Me temo que los niños tienen unos pensamientos y unos sueños mucho más interesantes que esos.

El caso es que un zagal está soñando esas cosas cuando, justo en el momento que va a besar a la chica, es despertado por un despertador. ¡Qué cosas! El infame electrodoméstico tiene forma esférica, es como un balón de fútbol, pero con el tamaño de una pelota de tenis. El joven se enfada. Tampoco es para tanto ¡al menos es rubio! Entonces lo agarra, lo mira fijamente con esos ojos que dicen “hoy es tu último día en la tierra” y lo lanza con todas sus fuerzas contra la pared. Coloquialmente diríamos que lo estampa. Pero no, el despertador rebota. Y mucho. Es lanzado hacia delante, pero luego se ve que vuelve y rebota en varias paredes para terminar tirando unos robots de juguete que están en la ventana al lado de la cama. O la habitación pertenece a una dimensión desconocida o el niño tiene un brazo que ni la Masa.

Mientras el aparato vuela por la habitación el narrador dice “El único despertador que se apaga lanzándolo”, cosa que es ab-so-lu-ta-men-te fal-so. Sin ser un experto en el tema, me atrevería a decir que el 100% de los despertadores se apagan al lanzarlos, especialmente si están conectados a la red eléctrica y/o lo haces con la suficiente rabia.

Yo le encuentro dos grandes inconvenientes a este chisme. Primero, que al lanzarlo te puedes cargar algo de valor como una ventana, un cuadro, un espejo, alguna figurita o a tu madre que acaba de entrar en la habitación para darte los buenos días. El segundo, que sí, que puede ser divertido estrellar el despertador, pero luego tienes que recogerlo y ponerlo otra vez en la mesita para usos posteriores. Siempre he pensado que tirar las cosas para luego tener que recogerlas es de tontos.

A mí este anuncio me dice más del “creativo” que del producto en sí. Parece que ha proyectado todos sus pensamientos en él y estarás de acuerdo conmigo en que, por este orden, son: fútbol, sexo y trabajo.

P.D: No se trata de un anuncio de despertadores.

P.P.D: Las chicas que aparecen en los últimos fotogramas no son parte del anuncio y ni son familiares, ni amigas, ni conocidas mías.